Buenos Aires -

Alcanzando los deseos del corazón

Receta de  - Autoayuda

Una de las formas de boicotearnos es no activar los deseos de nuestro corazón. Hay deseos hermosos en nuestro corazón y tenemos que hacer algo para que se cumplan porque cada vez que alcanzamos un deseo experimentamos el sabor de la vida, la sensación de realización y la felicidad de poder decir: logré este deseo de mi corazón; lo hice.

Una de las formas de boicotearnos es no activar los deseos de nuestro corazón. Hay deseos hermosos en nuestro corazón y tenemos que hacer algo para que se cumplan porque cada vez que alcanzamos un deseo experimentamos el sabor de la vida, la sensación de realización y la felicidad de poder decir: logré este deseo de mi corazón; lo hice.

Si no los alimentamos, los deseos tienden a desaparecer. Hay quienes caminan por esta vida con ausencia de deseos. Hoy podemos observar adolescentes y jóvenes sin deseos, son los chicos que hoy sufren lo que se llama “depresión blanca” que es cuando no se tiene deseos de nada. Quienes no alimentan sus sueños poco a poco van perdiendo el entusiasmo. Por ejemplo, si consiguen trabajo no les impacta, si se ponen de novio les da igual y si se pelean tampoco les importa. Muchas personas sienten que no tienen sueños ni anhelos, están como adormecidas porque sistemáticamente han aniquilado sus deseos y no los han alimentado.

Otras personas, al no alimentar sus deseos los van reemplazando por pseudo-deseos que cuando los alcanzan no le llenan el corazón y se dan cuenta que no era lo que realmente querían.

Hay quienes por creencias erróneas renunciaron a sus deseos; son personas que fueron atrapadas por la religión donde les enseñaron que todos los deseos del corazón eran malos. Todo lo que uno podía desear ya sea para su familia, a nivel económico, o a nivel intelectual, etc., todo era pecaminoso. No había que desear nada, solamente “aceptar agradecidos lo que la vida nos quiera dar”.

Para volver a activar nuestros deseos necesitamos:

Subir de nivel. Existen tres niveles de deseos y debemos superar el nivel donde estamos

Esta el nivel básico, que es cuando decimos: “me gustaría tal cosa”, es un deseo vago que apenas se te cruza por la mente. El segundo nivel ya es querer un poquitito más, tener un poquito más de ganas, pero ante el primer problema se le acaba el deseo. El tercer nivel es desear ansiosamente, es cuando una persona ya tiene un deseo mucho mas intenso y decidido que lo motiva a luchar y accionar hasta alcanzar lo que ha deseado.

Hacer coincidir las palabras con los deseos. Hablar todo el tiempo de manera positiva respecto de nuestro deseo nos mantendrá con entusiasmo y nos dará la energía necesaria para alcanzarlo.

Matar todas las excusas. Roosevelt era paralítico y fue presidente de los Estados Unidos. Hellen Keller era sordomuda y fue una gran escritora. Good Year estaba preso e inventó la rueda en la cárcel… no hay excusas.

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