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LEYENDAS INTERNACIONALES |
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Los atletas internaciones que inscribieron su nombre
en las páginas más memorables de los Juegos Olímpicos
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Vitali Scherbo (Bielorrusia)
El gimnasta bielorruso fue la máxima figura de Barcelona ´92, donde obtuvo seis medallas de oro. Nació el 13 de enero de 1972. A los seis años comenzó a familiarizarse con la gimnasia y menos de doce meses después ya competía en los campeonatos infantiles. A los 15 años formó parte de la selección de la extinta Unión Soviética. En Barcelona ´92 fue el atleta más galardonado de la URSS al triunfar en: concurso general por equipos e individual, caballete con arzones, anillas, salto de caballete y barras paralelas. Vitali Scherbo fue una gloria olímpica que no fue reconocido como hubiera merecido, dado que la frialdad de su tierra natal se le transmitió a su personalidad y jamás tuvo una buena llegada con la prensa. Pero, sin dudas, fue el Rey de la gimnasia. |
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Cassius Marcellus Clay (Estados Unidos)
El mejor boxeador de toda la historia tuvo la oportunidad de ganar una medalla de oro en los Juegos de Roma, en 1960. Y no la desaprovechó. Cassius Marcellus Clay es sinónimo de boxeo en su máxima pureza. Su destreza dentro de un cuadrilátero está alejada completamente del negocio en el que se ha transformado ese deporte por estos días. En aquella época, se peleaba por amor al box. Como toda figura, Clay, no obstante, no vivió lejos de la polémica. Cuando decidió adoptar la religión musulmana, se transformó en Mohamed Alí, nombre con el que hizo historia y quedó para siempre en la memoria de los amantes del boxeo y el mundo del deporte en general. Había nacido el 17 de enero de 1942 en Louisville, EE.UU., Clay comenzó a coquetear con la fama luego de los Juegos Olímpicos de Roma, en 1960, donde obtuvo la medalla de oro de los pesos semipesados con tan sólo 18 años. Fue el primer gran título del más grande de todos los tiempos. |
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