México se quedó con el tercer puesto
Con una ráfaga de goles, el equipo de Hugo Sánchez derrotó por 3 a 1 a Uruguay y se subió al podio de la Copa América. Abreu abrió el marcador, pero el Tri lo dio vuelta con goles de Blanco, Bravo y Guardado
Los seleccionados de Uruguay y México se enfrentaronn para definir quien se iba a quedar con el tercer puesto de la Copa América. El cotejo se jugó en el estadio Olímpico de Caracas, y tuvo como árbitro al ecuatoriano Mauricio Reinoso. El resultado final fue a favor de los mexicanos por 3 a 1, y se quedó con el tercer puesto de la competición.
En los primeros minutos del encuentro, el conjunto uruguayo prevaleció en todos los sectores de la cancha gracias a la enorme presión de sus mediocampistas. El "Cebolla" Rodríguez y Pablo García estuvieron con todas las luces, ordenando también a la defensa.
La primera llegada del partido fue a favor del "Charrúa", cuando el "Loco" Abreu sacó un fuerte remate que apenas salió desviado. Sin embargo, Diego Forlán no lograba asentarse en el encuentro, ya que estaba muy bien marcado por los defensores mexicanos.
Por su parte, México era un equipo sin ideas, bien plantadito atrás, pero que a la hora de atacar era inofensivo. Dejaba muchos espacios libres en la mitad de la cancha y esto, provocaría que su rival abriera el marcador gracias a un buen desborde de Cristian Rodríguez. El "Cebolla" se escapó por la punta izquierda, puso un centro perfecto a la cabeza de Abreu para descolocar a Ochoa con un gran frentazo.
La ventaja era merecida, pero Uruguay se fue desinflando poco a poco y esto le permitiría a los dirigidos por Hugo Sánchez ponerse a tiro. Lugano le cometió un foul innecesario a Nery Castillo dentro del área, y por eso el árbitro cobró penal y encima, le sacó tarjeta roja al defensor. El encargado de convertir el empate desde los doce pasos fue Cauthemoc Blanco, con una gran ejecución.
Sobre el final de la primera etapa, México tuvo una chance inmejorable para irse al descanso con una leve ventaja, pero la suerte no estuvo de su lado. El volante Ramón Moralez estrelló un zurdazo en el travesaño, cuando Carini nada hubiera podido hacer para evitar la caída de su arco.
En el complemento, las acciones comenzaron aburridas, con nulas situaciones de peligro. Uruguay, muy retrasado en su campo, era un equipo que parecía conformarse con el empate, ya que de repente dejó de atacar. Forlán y Abreu jugaban de mediocampistas y encima Tabarez no metía cambios. Recordemos que en la primera parte había salido Lugano expulsado.
Mientras tanto, México era pura actitud, centralizando el juego por los costados y tirando centros al área. Tras un de ellos y de un mal despeje de Rodríguez, la pelota le quedó a Omar Bravo, quien con un derechazo imparable, se acomodó y la puso en un ángulo. Un verdadero golazo, que a esa altura del partido ya no era sorpresa, porque a Uruguay le costaba mantener el ritmo del partido con un hombre menos.
Sin dudas, el pleito estaba liquidado, pero hizo falta que Andrés Guardado metiera un verdadero golazo para sentenciar las acciones a favor de su equipo. El volante clavó un zurdazo impresionante ante la pobre resistencia de los defensores uruguayos y de Carini, y con ese golazo marcó el 3 a 1 final. Tabarez, desesperado, metió mano en el equipo y puso a Vicente Sánchez y Canobbio, pero igual no supo como revertir la historia.
Con caminos parecidos, México jugó mejor y se llevó un tercer puesto merecido. El equipo mexicano tuvo picos de buen fútbol en muchos tramos de la copa, aunque la verdad que tuvo un rendimiento sobresaliente. Mientras tanto, los dirigidos por Tabarez tuvieron muchos altibajos, y a pesar de no jugar bien, lograron llegar a semifinales. |