1988-1994: De música ligera
La
disolución de Sumo tras la muerte de su líder derivó en la formación
de dos grandes bandas: Divididos, formada por Ricardo Mollo, Diego
Arnedo y Federico Gil Solá, y Las Pelotas, integrada por Germán
Daffunchio, Alejandro Sokol, Tomás Sussman, Marcelo Fink y Alberto "Superman"
Troglio. Desde sus primeros conciertos crecerían en cantidad de seguidores
y nivel musical. Divididos incorporó aires folclóricos a su música, consolidando
una ola de apertura musical de los rockeros. Como antes lo hiciera León
Gieco, desde entonces muchos se animarían a asomarse a la zamba, chacarera,
vidala y hasta avanzarían sobre el tango.
La década del 90 se abrió con el éxito de nuevos grupos que pasaron a
jugar en "las grandes ligas" del rock luego de mucho trajinar por el under.
Attaque 77 colmó Obras con su punk. En la misma onda siguieron
los 2 Minutos, oriundos de Valentín Alsina. Con un mensaje simple
y directo, el llamado "rock chabón" de las bandas suburbanas tuvo
sus primeras manifestaciones. La Renga editó un casete llamado
"Esquivando charcos", que ponían en venta a la salida de los recitales.
El grupo aún hoy lucha por mantener el modelo de autogestión que los llevó
al éxito, aunque debieron ceder parte de la comercialización de sus placas.
Por otro lado, Los Brujos renovaron el panorama con su "beatcore",
los shows llenos de energía y un vestuario insólito. Después de tres discos
se separaron, pero dejaron la puerta abierta para la escena alternativa,
por donde luego ingresaron otras expresiones como la poesía de El Otro
Yo o el glamour tecno-rock de Babasónicos.
El rap también logró buena repercusión. El dúo Illia Kuryaki and The
Valderramas, formado por Emanuel Horvilleur y Dante, uno de los hijos
de Luis Alberto Spinetta, debutó en 1991 con "Fabrico cuero". Y
las chicas de Actitud María Marta atacaron con sus letras ácidas
y potentes.
Los ritmos fiesteros y las letras divertidas se instalaron de una vez
y para siempre con la multitudinaria banda Los Auténticos Decadentes,
con hits como "Vení Raquel" y "Entregá el marrón". Estas
canciones, ideales para las fiestas, serían tomadas como ejemplo por grupos
posteriores como Kapanga o La Mosca. Bersuit Vergarabat,
un poco más comprometida políticamente pero también adicta a la alegría
musical, editaba su primera placa en 1992.
Los Piojos, surgidos en Palomar, aparecieron con sus influencias
stone y del folclore rioplatense. La banda de Andrés Ciro fue señalada
por los mismísimos Redondos como la revelación del Rock Nacional a mediados
de los '90.
¿En qué andaban los "mayores"? En 1991 Soda Stereo llenó catorce
Gran Rex y convocó 250 mil personas en un recital en la avenida 9 de Julio.
Spinetta logró uno de los mejores temas de ese año con "Seguir
viviendo sin tu amor". Y lo más lamentable de la historia reciente:
Los Redondos y toda la familia ricotera sufrieron el asesinato
de Walter Bulacio a la salida de un recital en Obras.
En 1992 Serú Girán volvió a reunirse para un disco y dos recitales
en River, donde juntaron 120 mil personas. Y Fito Páez batió el
record de ventas para un disco de Rock Nacional: más de 200 mil personas
llevaron a sus casas "El amor después del amor".
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