Este Mundial pasó a la historia por ser el primero en el que todos los jugadores lucieron sus respectivos números en las camisetas. Hungría era la gran favorita, con jugadores en sus filas de la talla de Puskas, Bozsik, Kocsis y Hidegkuti. Con la fundación de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), la Copa del Mundo también incluyó a las selecciones de Corea y Japón. Con ellas, y con Egipto, el evento se tornó en una verdadera competencia mundial.
El partido final se disputó entre Alemania y Hungría. A pesar de haber mantenido una ventaja de 2 a 0 en el marcador, la selección húngara perdió por 3-2. Helmut Rahn marcó para Alemania el gol de la victoria a tan sólo seis minutos del final, causando con la victoria germana una de las mayores sorpresas de la historia de los Mundiales .