La organización de la Copa recayó en los Estados Unidos, un país donde el el baloncesto, el béisbol y el fútbol americano son las principales atracciones de los norteamericanos, siendo el "soccer" un deporte que no despierte grandes pasiones entre los ciudadanos. El torneo será recordado por dos hechos fundamentales: el momento dramático de Diego Maradona, que dio positivo por consumo de drogas y fue expulsado de la competición, y por la tragedia que represntó el asesinato del colombiano Andrés Escobar, días después de volver a su país, por marcar un gol en contra ante Estados Unidos.
La final se disputó entre Brasil e Italia, dos naciones que ya habían ganado tres veces la Copa Mundial de la FIFA. Sin embargo, el partido decepcionó a todos y, por primera vez en la historia de la Copa del Mundo, el encuentro finalizpo 0 a 0. El store se tuvo que resolver en los penales. Roberto Baggio, el salvador de Italia, desvió su penal, el decisivo, y le permitió a Brasil alzar el trofeo por cuarta vez, siendo desde entonces el país más ganador de los Mundiales.