Buenos Aires

Paraguay perdonó y España se metió en semifinales

Con un tanto de David Villa, los europeos derrotaron a los de Martino y se medirán ante Alemania. Hubo dos penales errados, pésimo arbitraje de Batres.

España pudo sobreponerse a su historia de frustraciones y se instaló luego de 60 años entre los cuatro mejores del Mundial. No le sobró nada pero pudo derrotar a Paraguya aprovechando a su goleador en racha: David Villa. El Guaje apareció a poco del final cuando parecía que todo se iba al suplementario.

Lo pensó bien el partido Gerardo Martino. Modificó su esquema con más volantes en cancha y le quitó al pelota a la Roja buena parte del partido. Con Xavi anulado y Villa muy aislado, los guaraníes se sintieron muy cómodos en el primer tiempo en el que prácticamente no hubo llegadas claras sobre los arcos. No dominaba Paraguay pero al menos potenciaba los defectos de su riva, lo cual no era poco.

Sobre el final de la primera parte llegó una polémica por un gol anulado a Haedo Valdez. El delantero del Borussia Dortmund no estaba adelantado, pero si Cardozo quien pretende intervenir en la jugada. Punto a favor de la terna centroamericana.

Si Villar pasaba una tarde tranquila, eso hablaba de que algunas cosas hacía bien la Albirroja pese al déficit en ofensiva. Fue interesante el trabajo del central Alcaraz, de lo mejor del Mundial.

El complemento se inició con la misma tónica, pero en una pelota parada llegó un momento clave del encuentro. Piqué le cometió un claro penal a Cardozo, que el guatemalteco Batres sancionó. Tacuara remató de zurda, cruzado, a media altura. Casillas contuvo sin dar rebote; en la contra salió Villa de cara al arquero y Batres –compensando- marcó otro penal.

Xabi Alonso y no Villa (había errado ante Honduras) se paró frente a la pelota. Tras una reiteración por supuesta invasión Villar tapó. El rebote fue a los pies de Cesc y el jugador del Arsenal sufrió al embestida del portero. Debió marcarse nuevamente penal, pero el árbitro lo ignoró, tomando la segunda decisión errada en menos de dos minutos.

Se rompió el juego con las decisiones arbitrales y las contenciones de los arqueros. Estaba para cualquiera, porque España se la jugaba y dejaba muchos huecos atrás. Cuando atacaba prefería abrir la cancha pero los centrales sudamericanos fueron impasables. Sin embargo, en una contra magistralmente conducida por ese crack que se llama Andrés Iniesta y tras un remate al palo de Pedro, el rebote cayó en Villa. El agraciado delantero definió y tras otro rebote en el poste el balón ingresó.

Parecía todo sentenciado, pero en el final, Barrios apuró a Casillas con un derechazo que generó el rebote largo. Santa Cruz no pudo capitalizar el rebote e Iker se erigió en héroe de la noche de Johannesburgo.

Muy buena actuación de Paraguay, que jugó uno de sus mejores encuentros en su despedida y por la forma hizo recordar a su eliminación ante Francia en 1998, batallando hasta el final. El conjunto de Vicente del Bosque sigue sin dar su mejor imagen, pero así y todo superó otra fase. Se viene una semifinal de espectáculo entre Alemania y España, una revancha de la final de la Eurocopa de hace dos años.

Por Diego Huerta